Apropiación, dinámica y cromatismo
Mi actitud y pensamiento en la práctica de la pintura se desarrolla a través de dos preguntas: ¿cómo pintar? y ¿dónde pintar? En piezas bidimensionales me enfoco en el –cómo–. Para desarrollar este cómo, primero observo e intuyo la superficie pictórica como un espacio topológico y no un espacio geométrico euclidiano. Con esto, las formas y figuras que pinto operan en una constante dinámica visual. Los planos, las curvas y los colores provienen de disecciones del cómic, manga, anime y de la caricatura impresa, con la visión de proponer la pintura como un producto cultural que se inserte en la amplitud de la sociedad para observar los contraflujos perceptivos entre los diferentes públicos y encontrar nuevas perspectivas en la fértil relación de la cultura pop y la tradición pictórica humana.
Abjuración de una tapsia entre bostezos
Acrílico sobre tela
120 cm
Ácoros en oscilaciones ulceradas
Acrílico sobre tela
180 x 140 cm
Atentado erótico en los Scones
Acrílico sobre tela
180 x 140 cm
Bombones de hojaldre perdidos en el peso de su verdad
Acrílico sobre tela
200 x 120 cm
Cosquillas láser en el vacío de un Bagel
Acrílico sobre tela
120 cm
El problema de la medida de una dona de B a A
Acrílico sobre tela
180 x 140 cm
El problema de la medida de una rosquilla de A a B
Acrílico sobre tela
180 x 140 cm
Falsa identidad para un hoyo looqemat
Acrílico sobre tela
200 x 120 cm
La miseria de un biscotti nómada
Acrílico sobre tela
120 cm
Miopía de unos viroles que fingen volar
Acrílico sobre tela
120 cm